Confusión en el semáforo COVID-19 en México dificulta control de la epidemia, alerta la OPS

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La confusión en la población respecto al semáforo epidemiológico es una de las razones que dificultan el control de la pandemia por COVID-19 en México, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En entrevista con el Centro de Información de las Naciones Unidas en México, el representante de la OPS en nuestro país, Cristian Morales, resaltó la importancia de informar claramente a la sociedad sobre las medidas a seguir para prevenir contagios.

Morales señaló que la implementación del semáforo epidemiológico no es exclusiva de México, sino que también se ha aplicado en otros países dando buenos resultados.

El especialista explicó que la efectividad del semáforo depende mucho “de la comprensión que tiene la comunidad, que tenemos todos nosotros, de la significación de los colores”.

Desde su punto de vista, la transición entre Jornada de Sana Distancia y el sistema de semaforización, ha sido un desafío para autoridades y población.

El pasado 31 de mayo, las autoridades federales de Salud dieron por finalizada la jornada de Sana Distancia y anunciaron el inicio del semáforo, el cual, a diferencia de la etapa anterior, funciona de distinta manera en cada entidad y cuenta con cuatro colores distintos: rojo, naranja, amarillo y verde.

Siendo el rojo el color que representa el máximo riesgo, y el verde el que indica que las personas pueden regresar a la normalidad con ciertas precauciones. El cambio de un color a otro depende de la situación de cada estado.

En este sentido, Cristian Morales señaló que es de vital importancia que la gente verdaderamente comprenda lo que significa cada color y las razones por las que se cambia de color.

Como ejemplo, Morales mencionó el caso de la Ciudad de México que en los últimos días pasó de semáforo rojo a naranja, lo cual implica la reapertura gradual de negocios y la reactivación de ciertas actividades.

Sin embargo, en esta transición se ha observado un cierto desconocimiento por parte de la población sobre las actividades y negocios que pueden visitar, así como las medidas para hacerlo.

“Es importante entender que cuando estamos pasando de rojo a naranja, no estamos pasando a verde (…) significa lo que significa: el color naranja tiene ciertas implicaciones”, señaló Morales.

El representante de la OPS en México ofreció algunas de las medidas que corresponden al color naranja y que la gente puede recordar fácilmente:

En un semáforo naranja, los cines pueden estar abiertos pero con un aforo del 50%; los bares, las discotecas, también tienen que estar cerradas en rojo y en naranja; mientras que los lugares de culto y los centros comerciales pueden abrir con un aforo de 25%.

Los hoteles pueden abrir con una capacidad máxima de 50%, manteniendo los lugares comunes y restaurantes cerrados. Lo mismo con los restaurantes que pueden atender con 50% de aforo.

Barberías y peluquerías, pueden dar servicio con cita con un aforo de 50%.

Si bien los gobiernos federales y estatales han brindado información sobre las medidas y restricciones de cada color, Morales enfatiza que son las personas las que tienen que comprender el riesgo que hay de salir a la calle.

“En ese sentido conviene recordar que cuando el semáforo está en rojo estamos en máxima alerta, de cuidados máximos. Cuando está en naranja estamos hablando de la preparación y los ajustes necesarios para mantener limitados los contagios y prepararse, ya sea para la luz amarilla o para tener que volver a la semaforización roja en caso de que la transmisión no ceda”, refirió.

Mientras que el amarillo “es el que da más esperanzas hacia el retorno y el verde la nueva normalidad a la que todos tenemos que ir eventualmente acostumbrándonos”.

Para finalizar, el experto recomendó a la población tener precaución y comprender que rojo no es igual a verde, naranja no es igual a verde, “tenemos que seguir protegiéndonos, tenemos que seguir contribuyendo entre todos para vencer este desafío de la COVID-19”.